- Para crear y almacenar contenidos, como Google Drive, Dropbox, YouTube, etc
- Para gestionar datos: Mendely, Zotero, Diigo, Endnote, etc
- Para obtener información: Feedly, páginas web de las sociedades y revistas científicas, periódicos, etc.
- Para compartir mi investigación: ResearchGate, Academia.edu, Google Scholar, LinkedIn, Twitter, etc
Todas estas redes sociales sirven para poner en contacto al investigador con las fuentes de información, para gestionar dicha información y almacenarla ordenadamente, y para difundirla entre colegas y profesionales, y con el público en general. Dentro de mi ámbito de conocimiento, me sirven para intercambiar información relevante con otros neurocirujanos y oncólogos.
En mi opinión, las redes sociales proporcionan herramientas útiles y, en general gratuitas, para la obtención, gestión, almacenamiento de la información científica y me permiten difundirla con otros colegas y divulgarla entre el público general.
Pantallazo de mi Entorno Personal de Aprendizaje (PLE) con Symbaloo:
Reflexiones finales:
- Definir la identidad digital del investigador es fundamental para garantizar la autoría curricular y organizar la producción científica. Las diversas herramientas de Google y otras plataformas permiten crear, almacenar, organizar y difundir la información científica de forma eficaz y sencilla.
- El exceso de información en la red es un problema a todos los niveles, incluido el académico. Diversas herramientas facilitan su filtrado y ordenación. En esta tarea, el software social facilita las cosas, permitiendo el trabajo colaborativo en red.
- Las diversas redes sociales dirigidas al ámbito académico permiten obtener fuentes de información seleccionadas, gestionar su uso, y difundir los resultados de investigación de forma sencilla y masiva.
Veo algunos problemas:
- La gratuidad de la mayoría de estos recursos se basa en la publicidad online, lo que de alguna manera condiciona su uso.
- Todos estos recursos se basan en plataformas en la nube, donde sólo las compañías propietarias son realmente los dueños de la información, con las implicaciones que ello tiene en términos de estabilidad en el tiempo, seguridad y privacidad.
- Existen tantos recursos 2.0 que llegará un momento no muy lejano en el que se precisarán herramientas de curación para filtrar y seleccionar los propios recursos 2.0...



